Justo cuando estaba creciendome vello en la espalda, en el pecho, en las manos, como una pseudo-mujer-loba, el frizz de mis rulos desmaterializaba el broche y la vinchuca, pasaba un Ford Eco-Sport reluciente y se podía escuchar de fondo a un Nino Bravo in crescendo...me cae un mail con bencina en cantidades industriales de plato fuerte, un gerente con cara de orto como guarnición y de postre una marquise de rivotra que me hace fumar esa hija de mil putas de la compañía cada vez que la llamo. Para colmo se dio el gusto de hacerse la ríspida conmigo en slow motion. Pedazo de sorete mal cagado.
En este momento, me gustaría tener pelotas para poder tirarme un tiro ahí.