Creo que esta vez me tomé muy a pecho la directiva de Dancing.
Y con los oidos bien abiertos, con los sentidos totalmente libres de toda contaminación (salvo por un par de Cubas Libres que tomé) me llevé de este recital un registro casi literal y detallado al extremo.
Y como he dicho en otras oportunidades, el detalle es lo que hace a la historia. He aquí el relato de lo que grabé en mi memoria:
Se abrió el telón de La Trastienda con puntulidad Suiza. A la derecha del escenario, Nerina (bajo) y Mariano (mezclando). Casi en el centro, Sergio Verdinelli trás la bateria. Sobre la izquierda Claudio Cardone (teclados). Y en ese hueco que quedaba entre la batería y el piano eléctrico, en línea recta a mí ubicación, con su espigada figura, una camisa escocesa tan oscura que los cuadros eran virtualmente imperceptibles y con su guitarra Yamaha, se perfilaba el Flaco. El único reflector naranja, entre las luces azules del escenario, lo iluminaban, como queriendo proyectar un aura de misticismo y genialidad.

Flaco: Buenas noches, como están? Este tema es del nuevo disco: Atado a tu frontera. Así arrancó.
Luego algo un poco más "viejo" (como él decía) y desde Jade nos trajo "Sexo".
Siguió con "No habrá destino incierto". Flaco: que es lo que le diría un ave a otra antes de emigrar, porque tienen un destino fijo. Pero nosotros no somos aves, así que a veces...nos vamos un poquito, un poquito a la mierda.
Y nuevamente desde Jade sopló un "Viento Celeste", para dejarnos sobre la panera con "Cabecita Calesita".
Un tema de Fito: "Las cosas tienen movimiento" (Flaco: siempre que puedo la toco)...y en ese ir y venir desde Pescado Rabioso nos sacudió con "Despiertate Nena" (justo a mí, que sufro de insomnio)
Flaco: este tema se llama "Preconición". Como una premonición, pero no, es una PRE CO NICIÓN. Es un tema muuuuy fácil. Creo que está en los 1ros puestos del ranking de Tazmania.
Terminado el tema "facilongo", se descolgó la guitarra y se retiraron del escenario. Me asusté: "A donde van?, qué pasa?"
Bajaron las luces y comenzó a sonar una base de violines (similar a la del Stage 3 del Wonder-Boy). Sobre esa base, un sólo de piano de Chitose Okashiro Ryuichi Sakamoto, comenzó a imprimir notas de una nostalgia tan profunda, que daban ganas de llorar. Y tanto fue así, que al volver el Flaco a "su" escenario, se acercó, lo abrazó, le dió un beso y dijo: Claudio Cardone, un maestro (como si fuera necesaria su observación para que el aplauso sea más vivo)

"Y para qué proseguir si tu te esconderás y de mi huirás". Tonta Luz se fundía con Ekathe I: "Amor, yo quiero estar así, eternamente en tí, ya que siempre cambiaré"
Ya no sabía como agarrarme la cabeza para que no se me desarme. Y tirando de esa cuerda, el Flaco me puso a prueba con "Durazno Sangrando".
Después, se hizo "visible" de nuevo: La Diosa de la proveduría, la que nos da los frutos, la mieses, el trigo...también da calefones, bicicletas, libros. Y yo le compuse una canción: Prosperina
Y siguieron más tema de PAN: "Mi amor que hermosa estás!", "Dale Luz al Instante"... Flaco: pero no ya, tengo que aclararlo siempre, al instante como ahora, como a las personas, los perros, no de "ya".
Y alguien del costado izquierdo gritó: Dale Flaco

Flaco: Ah nooo, mirá que me voy. A mi me dicen Flaco y me ofendo.
Pero no se fue nada y anunció Espuma Mística. "Ya se vende en Corea. En vez de afeitarte, ves a Dios". Y con un guiño "Caseros", cerró el tema con un relato: con su espuma mística con los colores de su equipo favorito: Cambaceres de Villa Domínico. (con lo que quiero a Cambaceres!).
Vino el gran "Hit" Seguir viviendo sin tu amor. Y con la gente coreando "y si acaso no brillara el sol", comenzó a despedirse, después de una hora y media de actuación.
Pero tenía que haber un bis: Laura va, y la voz de Spinetta más melancólica que nunca se imprimía sobre el piano.
Y si para esa altura tenía la cabeza amarrada con alambres, lo que vino a continuación, me la voló por completo: Mariana Baraj, Guillermo Vadala y Anibal Barrios se sumaron, junto con el resto de la banda, para hacer una versión de "A Starosta, el idiota" de una complejidad sonora tal, que me puse a llorar.
Y ahora sí...después de despacharse con semejante delirio, el final era inevitable.
Pero igual, cuando dijo: "bueno, ahora sí, nos vamos", todos gritamos Nooo
Flaco: como no? Hace como seis horas que estoy tocando?
Seis? Aunque realmente fueron dos horas de recital, para mí no habian pasado ni 6 minutos.
Y tirando un chistesín: Inodoros el suspiro, 1ro los uso, después los tiro, cerró lo que nadie quería que terminase. "Sin Fin". Supongo que fue una suerte de expresión de deseo.
Terminó no más, ovación de pie y antes de irse sus últimas palabras: Si no les gustó, pueden ir a ver el Show de... Intríngulis Chóngolis...Chau, Gracias!
Y me quedé ahí sentada como 10 minutos más, sin hablar, tratando de asimilar lo que acababa de vivenciar y de juntar los pedazos de masa encefálica que se me habian salido. Spinetta es algo descomunal. La disonancia y armonía que despliega en sus melodías, junto con la carga poética de sus letras, son tan complejas, que hacen que a uno le estalle la cabeza. Él, con su música y su ser, realmente ilumina ese instante y deja un resplandor que ciega tu mente. Su luz es tan fuerte, y por sobre todo, tan bella, que uno no puede mirarlo directamente sin sufrir lesiones en el intento.
Particularmente, este PAN, que fue lo que nos presentó, me pareció increible. Increíble como un tipo puede reinventarse constantemente y estar siempre vigente. Pero no esa vigencia de "vidriera", vanal y efímera. Vigente en nuestras mentes, vigente más allá de las formas, más allá del tiempo. Vigente por su belleza, por su elocuencia, por necesidad. Siempre vigente. Esencialmente vigente. Inoxidable.
Hace unos días, lei acá: "El flaco inspira respeto".
A mí el flaco no me inspira respeto. Es mucho más que eso. A mi el flaco me inspira miedo. Así como ocurre con la mayoría de las religiones que sientan sus bases en el temor a la Deidad.
Y también lei por ahí posteado: si debiamos "Consumir con moderación" su música.
Realmente después de lo que ví ayer creo que escucharlo "más de la cuenta" puede volverte loco.
Tengo razón. Los locos siempre decimos la verdad!