Vi este test en el blog de un amigo y no lo pude resistir.
A quién no le hubiera gustado ser un superhéroe? Consumimos comics, dibujitos y cine hasta el cansancio. Y no sólo durante nuestra infancia.
Tenemos nuestros justicieros favoritos y nuestros villanos favoritos. Y la grandeza de un superhéroe, muchas veces se ve opacada por la de su némesis. Por ejemplo, de vivir en Ciudad Gótica, sin duda alguna, me divertiría mucho más tomando unas cervezas y jugando al truco con el Guason, El Pingüino y el Acertijo, que jugando a la canasta con el pedante y neurótico de Batman, el vigilante de Alfredo y ni hablar el afeminado y olfa de Robin.

Por eso, me resulta interesante ver como de Batman tengo sólo un 15%, cuando días atrás postié este llamado a la solidaridad y de Robin un 50%, que recordando como se autodefinió Madona: "un hombre gay en el cuerpo de una mujer", resulta perfecto!
Ya me lo habían dicho, pero por otras razones (por cierto obvias para quien me conoce un poco) y ahora tengo la confirmación.
Igual por hoy no pienso rescatar a nadie. Estoy muy cansada, tengo sueño y terminé de tomar el Allegra.