Tanto que hice alarde ayer de mi óptimo estado físico post-recital, hoy me desperté y tenía la sensación de tener un cepo atado al cuello...y no me quiero anticipar, pero me parece que lo voy a tener unos cuantos días.
A eso de las 3 de la tarde (no crean que me haya despertado mucho antes de esa hora), me cargué la mochila al hombro, con la laptop, la abrochadora, un libro y una carpeta llena de papeles todos enquilombados, impresos en una impresora matriz de punto...se acuerdan?, en una sola tira gigante...un desastre!. Pero mal que me pese, tenía que laburar.
Y como el día estaba taan lindo (para hacer un asado), no me iba a quedar encerrada en mi casa laburando...a ver si se me cae el techo!
Y a mí al contrario del resto del universo, me motiva más laburar o estudiar un día así que un día choto, porque en un día choto no podés cortar nunca, para qué vas a cortar si no podés salir? y si salís no hay nadie en ningún lado, te mojás, te cagás de frío, está todo ese barrito inmundo en las calles y las veredas, segurola pisas una baldosa floja y sale un géiser disparado a tus pantalones, medias y zapatillas...en cambio en un día lindo, te ponés las pilas y tratás de terminár todo rápido, para poder ir a hacer eso que te gusta y con la cabeza despejada porque ya dejaste atrás eso que te fastidia.
Ojo, tampoco soy una enfermita, de preferir, prefiero no tener que hacer nada, tener todo el tiempo para mí y salir a disfrutar el día de una...pero teniendo que cumplir con ciertas obligaciones, prefiero un dia hepatlagina.
Donde estaba?..ah sí, no sabía a donde corno ir, había pensado en algún lugar al solcito, tomarme un cafecito, o una agüita, comer un sanguchito, fumarme un puchito y laburar un poquito -con estos días chuavechitos o al proyectar un domingo, a uno le sale todo en diminutivo, en cambio a partir del jueves y por sobre todo el finde a la noche o a la hora de ver un partido de fuchibol, todo adquiere dimensiones descomunales...mucho ote, ota, ón, ona, azo, aza, tazo, taza-
Di una vueltas, y entré en esas heladerías chetas, donde ya casi no hay gustos de una sóla palabra. Es más, ya casi ni helado venden, porque de a poco van mutando en un emperifollado "Café para GCU". Encontré mi lugar, me abarroté una barra y senté a mi mochila a mi lado, como si fuera a charlar con ella. Obviamente miraban, pero como se trataba de GCU, no les sorprende tanto ver una laptop...en otro lugar me hubiera sentido como un marciano.
Y ahí mismo me dí cuenta de que no sólo mi instinto maternal no ha aflorado aún, sino que hay chicos que son increiblemente insoportables
Y también me surgió una nueva inquietud: qué fuerza superior moverá al ser humano a "provocar" constantemente al otro?
O sea, la hijoputez es innata? O a que edad empieza a desarrollarse?
Cómo un chico siendo tan chiquito, puede ser así? Si le están diciendo, no Ivo! (dije que son GCU, usan esos nombres de dos sílabas o de 38) vení para acá, no bailés en el vidrio, te vas a caer por la escalera! venía acá, a la madera...a ver veni y mostrale a mamá como bailás..Y ahí va ese proyecto de turrón lo más cerca que puede de la cornisa, y cuando está al límite de romperse los cuernos contra cualquier superficie, sale el padre como loco, lo agarra del brazo y lo rescata...y el nene que hace? Le pega, y le pega fuerte, con odio, con bronca...diciendo: dejame en paz!

Nene, te vas a matar! y el muy zorro que hace cuando ve que los padres se enojan? Empieza una actuación digna de un Alfredo Alcón: me duele la panza! y ahí no más...buaaaaa a llorar como un marrano...y claro como los padres piensan que el nene es un "tesorito" (sobre todo los primerisos y más si son GCU) van corriendo a secarle las lágrimas, diciendo: bueno, bueno, sana, sana, si se te pasa podemos ir al pelotero..
Ahí uno le ve brillar los ojitos, las lágrimas meten reversa y entre pucheros dice: buueenno, pe pero vamoz a ir a eze que tiene muchaz pelotitaz y tiene forma de plato vodador?
Ahhhh noooo...pero vos qué te pensás que sos? mocoso de porquería! te voy a dar plato volador...
Pero no, nada de eso respondieron, se lo cargaron en los hombros y salieron como una familia de publicidad de cerales o criollitas.
Por suerte camino a casa, pasé por una disquería y me compré un par de cds que me hicieron dejar de pensar en ese futuro nefasto que me aguarda sentado en algún otro café.


Hoy en el laburo hubo una suerte de "Dia Integrador de la Familia" o algo así, y proponen a los empleados que traigan a sus hijos para que conozcan el lugar donde sus papis trabajan. Y para amenizarlo les plantaron un Barney, al astronauta de Toy Story y a una de las chicas superpoderosas, la más chota por supuesto, Bombón.
La cuestión es que a partir de las 5 el pasillo se empezó a llenar de pendejos con las caras pintadas con mariposas, corazones, tipitos y otros garabatos, llegaron con los gritos y la fauna globologística.
Y todos los papis orgullosos me traian a sus nenes para que los conozca. Claro, como siemrpe estoy diciendo y haciendo pelotudeces, pensaron que haría alguna payasada para divertirlos.
Pero no. A mi esas situaciones forzadas me juegan en contra. Los nenes pueden ser muy crueles. Y nunca me gustó forzarlos a nada...que saludá a fulanito, que dale un besito a menganita, que portate bien...Dejalo al chico en paz...si se está divirtiendo con su librito para colorear, para qué sacarlo de su mundillo? Y por qué hacerme pasar a mi por eso? Los nenes tienen sus tiempos y hay que respetarlos. Yo los respeto mucho...porque dicen lo que piensan. Sin filtro. Es el chupahuevismo en su maxima expresión. Y eso también es de temer.
Dos cosas aprendí: no sirvo para estar con nenes en público y no sé tratar a un nene entre los 9 y 12 años.
Qué cagada! Nunca quise que se trasluzca que les tengo pánico a los chicos ajenos.
Ah! no te puedo creer. Hicieron eso? De verdad: no te lo puedo creer!
Por otro lado, yo también le tengo miedo a los chicos ajenos.