Tarde pero seguro. Es que esta época fue un infierno. Fue y todavía lo es. Pero me quemé tanto que estoy un poco insensible. Una especie de tasajo…seca, dura y salada.
Pero abran pista el viernes porque me voy a pegar una estrellada más o menos como la de John John…(casi, casi digo el apellido!!!)
El sábado pasado no, el anterior, después de laburar toda la puta mañana, la puta tarde y de viajar hacinada en ese proyecto de cafetera que se hace llamar Chevallier, llegué a lo que era la víspera del bautismo de mi hermanita. Y creo que esa cosa dominical, la liturgia y el nacimiento de un nuevo retoño a los ojos de Dios, me hicieron tomar un aire espiritista y mucho más relajado. Así que me fui a cenar con la flia + R*.
Con la panza llena, el corazón contento y los pies helados fuimos a buscar al resto y de ahí al bar…
Nadie estaba muy convencido de ir pero siempre que hay música en vivo…no queda otra. Así, que como soy más intolerante a la indecisión ajena cuando manejo y voy por la quitoagésima vuelta al perro, frené y abajo todos.
Primero “Gatopardo”. Una banda local que no tiene más pretenciones que las de hacer canciones para divertir. Letras cargadas de regionismos y burdeses hacen que uno sonría todo el tiempo y no le importe si Tito desafina o canta peor que Eliana Calabro con catarro. La perla blanca: Freshy Vení y Tomá..con la base del temazo de los brujos, kanishka…el mejor gingle del año! Zic zic
Después de escuchar temas como Pichina Beach, la mano de Giordano, el de Erica-ca y otros delirios, venía la segunda banda.
Ya los habíamos visto entre el público. Chupando cerveza como el resto. Bah, como el resto es una forma de decir…cómo podría describirlos...mmmm…a ver, estaban vestidos con una onda mezcla de Kiss, Ozzy y Cris Miró. Todos imaginábamos algo de Glam-rock. Un Glam de Gonzalez Catáncon canciones de rock suave de contenido pero con palabras estrambóticas. Más exhibición que destreza musical, así que estaba la duda de seguir nuestros pasos hacia la ciudad vecina como de costumbre…pero esas calzas a rayas negras y blancas eran irresistibles..por lo menos yo quería ver eso sobre ese escenario improvisado (una tabla sobre unos 50? Cajones de cerveza Quilmes).

Minutos después les llegaba su turno. Se ve un destello de luces a la derecha..sobre un parlante. Y una especie de Ozzy con una incipiente pancita birrera aparece con dos de esos cartuchos que largan chispas y ahora se usan en las tortas en lugar de velas…Cero conciencia cromagnonistica...larga un “Hello She-Ra”…y se tira desde ahí hacia el escenario, haciendo estallar las 20 cuerdas y los no sé cuantos parches de los otros 4.
Nunca pensé que iba a ver una cosas así en mi ciudad y así como lo ví: Violencia extrema de sonido, actitud metalera y descontrolada…pero con purpurina y tacos.
Fuaaaaa…y no sonaban nada mal…si hasta empecé a mover la cabeza y el piecito. Pero el sentimiento más notorio era el de asombro. No podía creer lo que veía…y me reía. Nos miramos con G* y dijimos: sí, vamos delante de todo! Y ahí estacionamos, hasta que nos vinieron a buscar porque los tímpanos del resto parece que necesitaban un respiro…una lástima, porque me hubiera quedado hasta el final. Pero estaba con visitas y no podía martizarla tanto…bastante aguantó la pobre.
Y a todos nos pegó ese aturdimiento: unos se fueron con un dolor de cabeza impresionante y nosotros con una adrenalina en el cuerpo de la que no me pude despegar en todo el día.

Ah y yo tenía el bautismo!! Así que fui a las 12, sin dormir, con unas ojeras impresionantes y una de las caras menos cristiana que haya entrado a esa iglesia, me puse el traje de hermana ejemplar. Pero como me dormía y cuando yo estoy entre-dormida me pongo un poco ácida, empecé a meter bocados a cada rato entre verso y verso del cura. Hasta me animé a tirar cuando la pendex se largo a llorar porque la quisieron untar con un óleo y no sé cuantas cosas más: “y sí, si salio de las entrañas del mismísimo diablo, qué quieren”.
Cerca de las 4 de la tarde el efecto She-Ra fue a parar a un sillón en el que me desplomé, ravioles mediante al lado de la bautizada…una imagen para la nueva flia un poco contrastante y me atrevo a decir premonitoria.
* Decí que uno se acostumbra a lo malo, pero tengo unas ganas de mandar a La Coctelera a la re concha de la lora. Después no digan que no les dije.